Cuando llega el otoño es
aconsejable realizar unos cambios respecto al cuidado de nuestras plantas, ya
sean de interior o de exterior, debido a que falta poco para el invierno y las
características que trae consigo esa estación que son la humedad y un clima más
frío.
Por lo tanto, os dejo unos
consejos prácticos, los cuales se deben efectuar si queremos que nuestras
plantas no enfermen y den frutos en su siguiente temporada.

Los consejos son los siguientes:
- Se debe aprovechar la luz, ya que en esta estación oscurece más pronto. Por lo que es necesario que a media mañana las plantas tomen esa dosis de sol o claridad.
- Hay que sembrar las plantas oportunas en este tiempo. Algunas de ellas son: los ciclámenes, las violetas, los tulipanes (quieren mucho frío por lo que los recomiendo para el norte de España), los jacintos, los narcisos, los lirios y en cuestión de hortalizas se puede plantar la lechuga.
- Es imprescindible abonar las plantas por última vez del año. Esto se debe hacer a principios de otoño, con un abono orgánico, ya que es el mejor para darle fuerza a nuestras plantas. En el caso que queramos sembrar nuevas plantas hay que añadir abundante abono.
- Muy importante es disminuir el riego. Como el clima es más húmedo, debemos quitar el plato de debajo de las macetas para evitar que se nos pudra, además de reducir la frecuencia de riego en esta estación, de esta manera la iremos aclimatando para el invierno.
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